El agresivo-pasivo se hace no nace (Parte 1)
La pasada semana hacía una introducción en mi vídeo sobre la agresividad pasiva y durante los próximos artículos escribiré en detalle sobre este tipo de agresividad: cómo se genera, cómo identificar las personas agresivas-pasivas, cuáles son las consecuencias en una relación, qué acciones pueden ser efectivas tanto para quien tiene esta actitud como para quien lo vive desde el otro lado.
El agresivo-pasivo se hace no nace (Parte 1)
Una persona se convierte en agresiva-pasiva a través de las experiencias de su niñez a través del juego de la lucha de poder. Para poder entender este juego es necesario que empecemos por el principio, el triángulo dramático, juego psicológico identificado por Eric Berne (creador del Análisis Transaccional).
En este triángulo existen tres figuras, tres posiciones o roles: perseguidor, víctima y salvador. Durante una interacción de dos personas cada persona toma un rol al principio, de forma totalmente inconsciente. Es decir, se entra en este juego psicológico.
La Víctima está anclada en la queja y el sufrimiento, se deja llevar por el resentimiento, siente baja autoestima y culpa. Por su parte, el Salvador quiere ayudar a la víctima aunque desde una posición equivocada pues está centrado en la culpa y también en una creencia de estar por encima, ser superior y por eso puede ayudar. Steiner estudia muy bien esta figura. Finalmente tenemos al Perseguidor cuyo movimiento está enraizado en la agresividad y busca satisfacer sus necesidades. Para ello necesita de una víctima para su juego.
Como la comunicación entre ellos se establece desde una situación de carencia el resultado es un conflicto abierto. Incluso si la relación es entre dos personas, ambos pasarán alternativamente por estos tres roles. Durante el proceso de interrelación sucede que los papeles se intercambian sin mucha solución ya que pasan de interpretar un personaje a otro sin realizar una profunda toma de conciencia de sus limitaciones. La forma sana de salir de esta situación es salir del triángulo.
Una variante de este juego es el de Poder-Contrapoder, desde éste surge la persona con actitudes agresivo-pasivas. Aquí uno de los papeles es el de una persona que ejerce autoridad (generalmente un progenitor) y que intenta que el otro (generalmente el niño) cambie desde «lo hago por tu bien». Se establece una relación de poder, autoridad asociada al poder más cercana al autoritarismo generando entonces los dos personajes de Victima y Perseguidor.
Desde estas posiciones, el perseguidor, desde la exigencia y la amenaza provoca que la víctima haga las cosas como él desea sin darle opción a réplica, sin dejar salir la rabia. Esta última siente el enojo aunque no lo expresa por petición explícita y va tomando esta actitud de forma inconsciente. Dado que la rabia está ahí querrá hacer sufrir su perseguidor e intentará hacer poco o nada de lo que se le ha pedido, esas serán sus armas a partir de ese momento, una agresividad velada que se expresará de forma pasiva.
Ahí se intercambian los lugares, la víctima se habrá convertido en perseguidor y si se sigue la dinámica, el perseguidor pasará a víctima ante la frustración de no conseguir su propósito.
Cuanto más se repita este juego más se interiorizarán estas actitudes en el niño-víctima y se habrá creado un comportamiento agresivo-pasivo.
En el próximo artículo continuaré definiéndote las características de este tipo de actitud.
Susana García Gutiérrez, Coach de Familia Sistémico, fundadora de “Familia y coaching”, Co-fundadora de AECOFAME (Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo) y su primera presidenta 2010-13. Fundadora y CEO de Centro FAMES (Centro de Formación para la Familia y la Escuela). Es 1ª Coach de Familias Monoparentales en España.
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AUTORA
   
Susana García Gutiérrez,
Formadora y Coach de Familia-Educativo Sistémico, fundadora de “Familia y coaching”, Fundadora y directora de Centro FAMES (Centro de Formación para la Familia y la Escuela). Es 1ª Coach de Familias Monoparentales en España.
Co-fundadora de AECOFAME (Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo) y su primera presidenta 2010-13
 
 
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