Ver, oir y sentir en la comunicación.
Todos nos comunicamos, independientemente si lo hacemos de forma verbal o no verbal, pues nuestros actos, como decía en el post anterior dicen más que nuestras palabras.
En este post quiero escribiros sobre cómo la escucha, la forma de comunicarse de una persona es diferente según su percepción del mundo. Esta percepción puede estar más enfocada hacia las imágenes (personas visuales), hacia los sonidos (personas auditivas) o hacia las sensaciones (personas kinestésicas). Aunque existe otros dos tipos (gustativos y olfativos) los tres primeros son los más usuales y mayoritarios.
Esta forma de percepción es tan importante como para determinar si una persona identifica de mejor manera lo que está escuchando y también para conseguir mayor atención.
El otro día oía esta historia. «Chico se fija en chica. Chico es guapo y atractivo, aunque chico habla poco, apenas intercambia un par de frases con la chica. Los amigos del chico interrelacionan más, uno de ellos especialmente, otro tiene una característica voz parecida a la de un niño más pequeño. Se le pregunta a él, y comenta que es el más guapo del grupo y las chicas se fijan en él. Después de unos días, preguntan a la chica y ésta recuerda a los amigos y no a él, en la conversación ella destaca palabras como: oír, se escuchaba, charlaba, voz, sonido, tono. Ella comenta como recuerda las personas que hablaron con ella o que tenían alguna voz característica, mientras no recuerda a chico. Fin de la historia, chico se queda sin chica».
¿Qué sucedió? En el lenguaje de la chica existe una continua referencia a palabras asociadas con lo auditivo, ella se fijaba especialmente en cualquier tema que tuviese que ver con ello. El chico por su parte, destacó de sí mismo las características más visuales, en fin, ambos priorizaban un canal de comunicación distinto. El entendimiento fue vago o casi nulo, pues el objetivo (la chica) no fue alcanzado.
¿Qué podía hacer distinto? Identificar el sistema de comunicación del interlocutor (en este caso aquel que estimula más a la chica), adaptarse al mismo para captar la atención de la otra persona y después … después serán necesarias otras habilidades, eso sí se habrá superado el primer paso, conseguir que, al menos, le recuerde!
Igual que sucedía en este caso, en multitud de conversaciones se puede mejorar la forma de comunicar y entender conociendo cuál es el sistema de representación utilizado por las personas e identificando el propio. Mejor aún, tomarse la tarea de desarrollar aquel que lo esté menos, para manejarse adecuadamente con todos ellos.
Esta no es la única forma de identificar si alguien es más visual, auditivo o kinestésico, hay diferentes características de lenguaje no verbal asociadas a cada uno de éstos. Por ejemplo un visual tendrá una respiración alta y más superficial, mientras que la de un auditivo es más regular y tranquila. En el caso de un kinestésico tenderá a tocarse y a tocar a los demás.
En realidad, se utilizan todos las formas de representación, unos predominan sobre otros. Un buen ejercicio será desarrollar todos ellos para estar en equilibrio y permitir una mejor comunicación con las demás personas en todos los niveles.
¿Y todo esto para qué? Una buena comunicación permite una mejor interacción, motivación, atención y eso acerca al objetivo propuesto, ya sea «conseguir a la chica», diseñar un proyecto con un equipo de trabajo o entenderse con un hijo. Ellos, los hij@s, se mueven en una década caracterizada por las imágenes, algunas asociadas con las nuevas tecnología. Esto supone, en muchas ocasiones, la necesidad de acercarse a este tipo de lenguaje tecnológico por parte de los padres para poder llegar a ellos de forma más fácil y conseguir reclamar su atención.
Para terminar, una pequeña pregunta que te dará alguna pista sobre a que sistema atiendes más.
Cuando te cuentan un suceso …
1. crees cuando lo ves
2. crees que es la realidad cuando lo sientes
3. crees dependiendo del tono de voz en el que te lo cuentan
AUTORA
   
Susana García Gutiérrez,
Formadora y Coach de Familia-Educativo Sistémico, fundadora de “Familia y coaching”, Fundadora y directora de Centro FAMES (Centro de Formación para la Familia y la Escuela). Es 1ª Coach de Familias Monoparentales en España.
Co-fundadora de AECOFAME (Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo) y su primera presidenta 2010-13
 
 
ULTIMAS PUBLICACIONES
20 años de monoparentalidad y pocas cosas han cambiado.La realidad de las familias monoparentales. Cada […]
Deja de usar esta palabra con tus hijosExiste una palabra muy común en nuestra vida diaria. […]
3 razones para dejar de gritar a tus hijosSiguiendo la nomenclatura de: «Piensas, luego […]
Quiero un hijo obedienteSi has entrado para encontrar una guía para conseguir […]
Mis 1000 equivocaciones como madreDespués de muchos artículos y debates en redes durante […]




Me Encanta esta pagina web
Gracias Ana.