Conectar con los tuyos cada día
Suena el despertador y empieza un nuevo día. Es la oportunidad de enmendar los fallos de días pasados y dar gracias por abrir los ojos nuevamente.
Seguramente tú conoces mejor que nadie a tu familia: pareja, hijos, abuelos, sobrinos, … Si buscas en tu corazón sabrás cuál es la mejor manera de hacer el día lo más placentero posible. Es una simple cuestión de elección entre actuar sin más o tomar conciencia de tus actos y ser el observador de sus resultados.
Si vas a elegir tomar conciencia te muestro algunos pequeños cambios que pueden hacer tu convivencia un poco más armoniosa. Usar habilidades de coaching es algo útil para el día a día, centrándote en dos áreas:
– El arte de saber preguntar. Una pregunta puede cambiar el ritmo de una conversación, puede llevarte a descubrir caminos que desconocías. Puedes aprovechar el desayuno o simplemente un beso al despertar a tus hijos o cualquier otro momento que compartis cada mañana. Ponte una sonrisa como mejor traje. Para empezar puedes preguntarles:
¿Cómo te sientes hoy?
¿Qué podemos hacer para que este día sea estupendo para nosotros?
¿Qué te gustaría que compartiésemos?
¿Cómo puedo apoyarte en este momento?
¿Qué te propones emprender hoy?
De igual forma, al acabar el día, busca disponer de un espacio para compartir. Y en ese momento algunas preguntas como las siguientes te pueden apoyar:
¿Cómo fue tu nuevo proyecto? o ¿Qué aprendiste hoy en el colegio?
¿Qué podría ayudarte a mejorar en ese área?
¿Qué quieres hacer ahora para disfrutar de nuestro espacio?
Si, lo se, suena simple ¿verdad? Sin pruebas no podrás saber los resultados. La primera es casi pregunta imprescindible, preguntarle a alguien de verdad, de verdad, con el corazón cómo se siente crea una conexión que permite traspasar barreras anteriormente creadas. Pruébalo y me cuentas.
– La escucha activa. Este es el complemento para que las preguntas lleguen a recibir una respuesta enriquecedora, de otra forma pueden parecer un simple interrogatorio. Escuchar con el cuerpo es poner atención absoluta en el otro, aunque sea por esos 5 minutos que hayamos seleccionado. Y también es ver cómo responde cada músculo al tiempo que oímos las palabras. Y de ahí, de esos 5 minutos de atención pura y plena surge la magia de la verdadera comunicación.
Todavía más allá, escucha al otro y escúchate a ti, pide el punto de vista del otro para saber cómo recibió tu información y aclarad cuanto sea necesario. Muchas de los malentendidos son generados por un exceso de diálogo interno e innecesarias interpretaciones. Mucho mejor confirmar con la persona que hablas la información recibida, ya que cada uno se expresa desde su visión del mundo y ésta, raramente coincide con exactitud entre dos personas.
Y como dijo Aristóteles:
«Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.»
Recuerda estas palabras antes de enfadarte con alguien y más si son tus hijos pues los niños son nuestro mayor tesoro, cuídalos y escúchales.
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Susana García Gutiérrez – Coach Profesional
1ª Coach de Familias Monoparentales
http://www.coachingatualcance.com/
_____________________________________________________________________________________________________AUTORA
   
Susana García Gutiérrez,
Formadora y Coach de Familia-Educativo Sistémico, fundadora de “Familia y coaching”, Fundadora y directora de Centro FAMES (Centro de Formación para la Familia y la Escuela). Es 1ª Coach de Familias Monoparentales en España.
Co-fundadora de AECOFAME (Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo) y su primera presidenta 2010-13
 
 
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